La obra se sitúa en una zona con alto contenido de granito en el subsuelo, lo que incrementa notablemente la emisión de gas radón. Era imprescindible crear una barrera continua, segura y duradera que evitara la entrada de este gas nocivo en una superficie de 900 m².
ARDEX propuso un sistema completo y contrastado para la creación de una barrera eficaz frente al gas radón. La preparación y regularización del soporte se realizó con ARDEX A45, un mortero de fraguado rápido y alta resistencia. Posteriormente, se aplicó ARDEX 8+9, un impermeabilizante bicomponente flexible, junto con la membrana ARDEX SK100, garantizando continuidad, estanqueidad y durabilidad del sistema. Esta solución asegura una protección fiable, rápida puesta en servicio y máxima seguridad para el edificio.