Las instalaciones requerían un pavimento capaz de resistir derrames, ataques químicos, productos de limpieza, tráfico intenso y cambios de temperatura, garantizando la durabilidad, la seguridad y la higiene propias de una bodega.
ARDEX ejecutó un sistema de pavimento de poliuretano-cemento coloreado adaptado a las necesidades de cada zona. Se aplicó ARDEX R70PE en espesores de 5 mm para áreas de alta resistencia y ARDEX R90P en 8 mm para zonas sometidas a esfuerzos extremos. El sistema se completó con ARDEX R15P como sellado coloreado, lo que proporciona resistencia química y mecánica, gran durabilidad y un acabado estético de alta calidad.